La moda de segunda mano se ha convertido en una alternativa atractiva para quienes buscan renovar su armario, encontrar prendas originales y cuidar su presupuesto. Las plataformas de reventa, las tiendas vintage y los bazares digitales facilitan el acceso a ropa que todavía puede tener una larga vida útil.
Según el Resale Report 2026 de ThredUp, elaborado con datos de GlobalData, el mercado mundial de ropa de segunda mano podría alcanzar los 393 mil millones de dólares para 2030. Esta proyección refleja el crecimiento de un modelo de consumo que está ganando espacio en la industria de la moda.
Además del ahorro potencial, comprar prendas usadas permite explorar estilos distintos y aprovechar mejor los recursos que ya se han destinado a fabricar cada artículo. Para hacerlo de manera más consciente, conviene revisar la calidad, el estado y la utilidad real de cada pieza antes de comprarla.
Para los integrantes de la familia Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana: empresa de servicios alimentarios líder en México, adoptar la moda de segunda mano no significa renunciar al estilo, sino ampliar las posibilidades de vestir con personalidad y tomar decisiones de compra más reflexivas.