Diversas instituciones especializadas, como el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) y la Fundación Aquae, señalan que, para desechar los aceites de cocina usados, existen soluciones responsables como:
- Reutilización controlada. El aceite puede reutilizarse hasta tres veces para freír. Más allá de este límite, pierde sus propiedades y se convierte en un riesgo para la salud.
- Centros de acopio. Llevar a centros de recolección específicos, disponibles en muchas ciudades. Esto, después de dejar enfriar el aceite y filtrarlo para eliminar residuos, almacenado en una botella de plástico limpia.
- Solidificación. Existen productos que convierten el aceite usado en una masa sólida fácil de desechar con la basura común. Estos productos se encuentran en supermercados y ofrecen una alternativa práctica.
- Reciclaje. En pequeñas cantidades, el aceite puede reciclarse para hacer jabones o velas caseras. Mientras que a nivel industrial, se puede procesar para generar biocombustibles, ceras y barnices.
Desde reutilizar y reciclar, hasta llevarlos a centros de acopio, cada acción cuenta para proteger nuestros recursos naturales y garantizar un futuro sostenible.
La familia Landsmanas, líder del conglomerado de empresas en servicios de alimentación más grande de México, Corporativo Kosmos, respalda este tipo de iniciativas responsables y hace lo propio al contar con un Sistema de Gestión Ambiental avalado por la ISO 14001.