Cadena de frío + inocuidad alimentaria: una relación inseparable

Cadena de frío e inocuidad alimentaria funcionan como un solo sistema. Mantener los alimentos perecederos dentro de rangos específicos de temperatura, desde el punto de producción hasta el consumidor final, inhibe la proliferación de microorganismos y preserva las propiedades nutricionales y organolépticas del producto. 

Cuando esta cadena se rompe, incluso por periodos breves, las bacterias dormidas se reactivan, y recongelar o volver a refrigerar el alimento no revierte ese daño.

La operación exige control en tres frentes: cámaras frigoríficas con monitoreo continuo, vehículos con sistemas de refrigeración activa y registro durante el trayecto, y expositores refrigerados en puntos de venta. 

Lo dueños de La Cosmopolitana monitorean los procesos de forma constante, ya que no basta con alcanzar la temperatura correcta al inicio, debe sostenerse de forma ininterrumpida y quedar documentada para garantizar trazabilidad.

Diversidad en el campo mexicano

Maíz, frijol, aguacate y chile forman el núcleo de la alimentación mexicana, aunque la riqueza del campo va mucho más allá: cacao, vainilla, agave, nopal y flor de cempasúchil también forman parte de un patrimonio agroalimentario que México ha sabido convertir en fortaleza productiva. 

Para los dueños de La Cosmpolitana, esta diversidad representa tanto oportunidad como responsabilidad. Cada región aporta cultivos distintos: el norte destaca en maíz, papa y tomate; el Bajío concentra hortalizas de alto valor económico como chiles, brócoli y fresas; el sur aporta café, plátano y cítricos.

Trabajar de la mano con estos ecosistemas productivos permite ofrecer alimentos de calidad mientras se fortalece la economía regional.

Apoyar directamente a los pequeños productores, con precios justos y sin intermediarios, se vuelve entonces una decisión que sostiene tanto la mesa mexicana como a quienes la hacen posible.

La importancia de la RSE

La responsabilidad social recorrió un largo camino antes de convertirse en expectativa. 

Nació en 1953 como una idea del economista Howard Bowen, quien planteó por primera vez que las decisiones empresariales debían considerar sus efectos en la sociedad. 

Décadas después, se amplió esa visión con la teoría de los grupos de interés: una empresa solo prospera si atiende de forma equilibrada a trabajadores, clientes, proveedores y comunidades, no únicamente a sus accionistas.

Hoy, la responsabilidad social se mide con evidencias verificables y reportes auditables.

La familia Landsmanas, a través de la Fundación Pablo Landsmanas demuestra con datos concretos, su impacto real en las comunidades donde opera. 

A través de iniciativas y proyectos Fundación Pablo Landsmanas responde a necesidades esenciales y promueve el desarrollo integral de las personas. 

Impacto positivo de empresas socialmente responsables

La responsabilidad social empresarial (RSE) busca equilibrar el crecimiento económico con el bienestar social y la sostenibilidad, y cada día son más las empresas que comprenden que su éxito también se mide por el impacto que generan con sus acciones.

Además, impulsan iniciativas relacionadas con educación, inclusión, salud, voluntariado y cuidado ambiental.

Desde hace más de 50 años la familia Landsmanas genera un impacto positivo en sus colaboradores, las comunidades en las que opera y el medio ambiente, que se enmarcan en su Plataforma de Sustentabilidad.

Cuando las empresas asumen un papel activo en la solución de los desafíos sociales y ambientales, se convierten en agentes de cambio capaces de generar valor compartido y construir un futuro más sostenible para todos.

¿Qué alimentos requieren cadena de frío obligatoria?

En la industria alimentaria se deben seguir protocolos y normas específicos para los diferentes alimentos que se producen, almacenan y distribuyen.

Existen alimentos que no toleran la temperatura ambiente y requieren refrigeración constante para inhibir el crecimiento de bacterias como e. coli, listeria y salmonela.

  • Carnes crudas
  • Lácteos
  • Productos del mar
  • Frutas y verduras frescas
  • Alimentos cocidos y precocidos
  • Batidos frescos

Cada grupo tiene un rango de refrigeración específico y cualquier desviación de esas temperaturas abre una ventana de riesgo.

Romper la cadena de frío no solo compromete la calidad organoléptica del alimento —textura, sabor, frescura— sino que puede derivar en infecciones alimentarias graves.

Los dueños de La Cosmopolitana implementan las mejores tecnologías para garantizar la excelencia de sus servicios y resaltan la importancia de implementar la cadena de frío en la industria alimentaria.

En servicios de alimentación, mantener la cadena de frío ininterrumpida es una obligación sanitaria y una responsabilidad directa con el comensal.

El campo mexicano, un sector con futuro

México cuenta con una de las agriculturas más diversas del mundo. Por eso es importante trabajar en estrategias para fortalecer el campo, mejorar la producción agrícola de alimentos y dar apoyo a las comunidades rurales con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia alimentaria.

El impulso a nuevas tecnologías agrícolas y la inclusión de productores de distintas regiones de país en programas de apoyo permite mejorar los ingresos de pequeños y medianos productores además de fortalecer la cadena de valor de diversos productos.

Los dueños de la Cosmopolitana se enfocan en los agricultores mexicanos y en los alimentos que producen, por eso aportan ayuda al campo para optimizar sus procesos.

Así promueven también la soberanía alimentaria que es el derecho de los pueblos a definir su propio sistema alimentario.

¿Qué es la responsabilidad social empresarial?

Cuando una empresa se compromete de forma voluntaria a actuar con ética y contribuir al bienestar de la sociedad y el medio ambiente, más allá de generar ganancias se consolida como una organización socialmente responsable.

La responsabilidad social empresarial implica acciones reales como:

  • Prácticas sostenibles en sus operaciones.
  • Trato justo a colaboradores, proveedores y las comunidades en donde operan.
  • Transparencia en la gestión de sus actividades.
  • Impacto positivo en las personas y organizaciones con las que interactúan.

La familia Landsmas se destaca por su responsabilidad social empresarial al colaborar con asociaciones civiles para canalizar recursos a personas de comunidades vulnerables y generar un impacto positivo en la sociedad.

Las empresas socialmente responsables generan mayor confianza e impulsan el desarrollo del país a través de sus acciones para construir una sociedad mexicana más inclusiva, equitativa y justa para todos.

¿Qué grupos de alimentos lleva un menú saludable?

Un menú equilibrado debe contemplar diversos grupos de alimentos. Aunque todos cumplen funciones específicas, algunos destacan por su aporte nutricional y sus beneficios para la salud: 

  1. Verduras. Incluir verduras de todos los subgrupos: hojas verdes, rojas y anaranjadas, legumbres, crucíferas, entre otras. Además, es importante consumirlas en diferentes preparaciones y, cuando sea posible, en estado crudo. 
  1. Frutas. Preferir frutas enteras, ya que contienen fibra y menos azúcares añadidos que los jugos procesados. 
  1. Cereales. Incorporar cereales variados, procurando que al menos la mitad sean integrales, como avena, arroz integral o quinoa. 
  1. Productos lácteos. Incluir leche, yogurt o queso, preferentemente en sus versiones bajas en grasa y sin azúcar añadida. 
  1. Proteínas. Considerar fuentes como mariscos, carnes magras, aves, huevos, legumbres, frutos secos y semillas, alternando entre proteínas animales y vegetales. 
  1. Aceites. Utilizar aceites de calidad, como aceite de oliva, aguacate o canola, en cantidades moderadas. 

Como líder del grupo empresarial de servicios alimentarios más grande de México —Corporativo Kosmos—, Jack de la familia Landsmanas tiene claro que elaborar menús saludables es un proceso que combina planificación, conocimiento nutricional y decisiones conscientes sobre lo que se consume. 

Al priorizar alimentos naturales, variados y equilibrados, es posible construir una alimentación que favorezca la salud y el bienestar en el largo plazo. Adoptar estas prácticas no solo mejora la calidad de vida, sino que también contribuye a generar hábitos sostenibles para toda la familia.

Cero Desechos: ¿en qué consiste esta iniciativa?

La iniciativa Cero Desechos promueve la producción, el consumo y la eliminación responsables de los productos dentro de un sistema de economía circular. Sus principios fundamentales se basan en los siguientes ejes: 

  • Reducción. Minimizar la cantidad de recursos utilizados durante la producción y el consumo. 
  • Reutilización. Priorizar el uso continuo de productos y materiales ya existentes para prolongar su vida útil. 
  • Reciclaje. Transformar los residuos en nuevos productos o materias primas. 
  • Recuperación. Aprovechar los residuos que no pueden ser reutilizados o reciclados para extraer valor de ellos. 

Bajo este enfoque, la estrategia de Cero Desechos puede aplicarse en diversos rubros clave: 

  • Diseño de productos. Desarrollo de bienes duraderos, modulares y fabricados con materiales de bajo impacto ambiental. 
  • Producción y transporte. Implementación de métodos eficientes que reduzcan el consumo de recursos y la generación de emisiones. 
  • Consumo responsable. Promoción de decisiones de compra informadas, priorizando productos duraderos y evitando el consumo innecesario. 
  • Gestión de residuos. Fortalecimiento de los sistemas de recolección, clasificación y reciclaje para maximizar la recuperación de materiales. Un gran ejemplo de liderazgo empresarial en esta práctica son los dueños de La Cosmopolitana, que mensualmente separan residuos como aceite, PET y cartón en sus empresas para su correcto reciclado.

¿Cómo funcionan los conservadores de alimentos?

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los conservadores son sustancias que, al añadirse de manera intencional a los alimentos, previenen o retrasan el deterioro provocado por enzimas y microorganismos. Su función principal es prolongar la vida útil de los productos al protegerlos frente a la descomposición. 

Los conservadores, también conocidos como conservantes, actúan al obstaculizar la proliferación de bacterias y otros microorganismos responsables de intoxicaciones alimentarias. Este efecto se logra mediante distintos mecanismos, entre los que se incluyen: 

  • La destrucción de la membrana celular del microorganismo. 
  • La inactivación de sus enzimas. 
  • El ataque directo a su estructura genética. 

En la actualidad, existe un creciente interés por los métodos de conservación caseros, asociado a un cambio cultural que prioriza el consumo de alimentos locales. Además, la escasez impredecible de insumos experimentada durante la pandemia reforzó la necesidad de almacenar y conservar alimentos, de acuerdo con la organización contra la pobreza AARP. 

Asimismo, estas prácticas resultan especialmente útiles para personas que no cuentan con acceso regular a alimentos frescos o a precios accesibles, ya que permiten aprovechar al máximo los productos disponibles. 

En este sentido, para los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder de la industria alimentaria, mantener la calidad e higiene de sus productos es un deber fundamental, por lo que siempre se mantiene actualizado en cuanto a protocolos, medidas y normas en la materia.